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Nuestro semanario de DPS: Llegó el momento de pasar la antorcha del liderazgo

“Después de mucha reflexión, he decidido que ha llegado el momento de renunciar para cumplir mi compromiso con mi familia y pasar la antorcha del liderazgo”.

Tom Boasberg
Tom high-fives a student
Tom speaks to a student

14 de julio de 2018

Estimado equipo y comunidad de DPS:

Algunos caminaron, algunos bailaron y otros saltaron. Muchos brillaron y muchos lloraron. Ver a más de 4,000 de nuestros estudiantes de 12.º grado recorrer el escenario de graduación esta primavera, durante uno de los momentos decisivos de la vida, frente a sus familiares y amigos, fue sumamente emocionante.

Ver a tantos de nuestros jóvenes tener éxito en la escuela cada año y graduarse listos para dar los próximos pasos de sus vidas es lo que más me ha llenado de orgullo durante mis casi diez años como superintendente. Muchos de estos estudiantes son los primeros que se gradúan en sus familias. Mañana, sus hermanos menores seguirán su ejemplo.

Esta es nuestra misión y la misión de la educación pública: hacer todo lo posible para que nuestras escuelas públicas sean motores de oportunidades para nuestra comunidad. Nuestras escuelas pueden y deberían servir como las impulsoras más poderosas de la equidad y justicia social de la sociedad en una nación que tanto las necesita.

Agradezco el progreso que han logrado los niños de Denver y estoy plenamente consciente de la labor que aún tenemos por delante. “Después de mucha reflexión, he decidido que ha llegado el momento de renunciar para cumplir mi compromiso con mi familia y pasar la antorcha del liderazgo. Como saben, DPS cuenta con un experimentado y comprometido Consejo de Educación y equipo de liderazgo, incluyendo a nuestra talentosa superintendente adjunta Susana Cordova, y confío en que la transición al nuevo liderazgo será exitosa y en que DPS continuará avanzando. Me he comprometido a prestar servicio durante otros tres meses para asistir con el liderazgo durante la transición.

Lean la carta de Anne Rowe, presidenta del Consejo de Educación de las Escuelas Públicas de Denver.

Prestar servicio como líder de DPS ha sido el honor de mi vida. El talento y el compromiso de nuestros estudiantes y educadores son fuente constante de inspiración. Pasar tiempo en los salones de clases, reunirme con estudiantes y colaborar con los maestros, líderes escolares y líderes de Distrito me ha aportado muchísima alegría y grandes esperanzas.

CRECIMIENTO EN DPS: CUÁNTO HEMOS PROGRESADO

Nuestro progreso desde el lanzamiento del primer Plan de Denver en 2006 es contundente:

Nuestro índice de graduación se ha incrementado en casi 30 puntos porcentuales, lo que significa que casi 2,000 estudiantes más cruzan el escenario de graduación anualmente. Durante este período, hemos casi duplicado la cantidad de estudiantes latinos y afroamericanos de 12.º grado que se gradúan año tras año.

Y no es solo que más estudiantes se gradúan, sino que también más de ellos van a la universidad y están mejor preparados para hacerlo. La cantidad de estudiantes que se inscriben en la universidad al año siguiente de graduarse se ha incrementado en más de 80 % en la última década, y nuestros estudiantes de color son quienes han logrado el mayor progreso.

Durante dicho período, se ha duplicado la cantidad de estudiantes latinos y afroamericanos que se inscriben en la universidad. Y actualmente, gracias a nuestro enfoque en la preparación para la vida universitaria, una increíble cantidad ocho veces mayor de estudiantes afroamericanos y latinos obtienen calificaciones de preparación universitaria en las pruebas de Colocación Avanzada (AP) que hace una década.

Estos resultados de preparatoria son producto del éxito que hemos logrado con nuestros estudiantes más pequeños. Cuando implementamos el primer Plan de Denver, el nivel de competencia en lectura de nuestros estudiantes de tercer grado estaba 25 puntos porcentuales por debajo del promedio estatal. Actualmente, hemos reducido dicha diferencia a 3 puntos y vamos camino de eliminarla. El que hayamos multiplicado por diez las oportunidades de prescolar de día completo, gracias al apoyo de los votantes de Denver en lo que al Programa de educación prescolar de Denver se refiere, ha sido clave para lograrlo.

Este sustancial progreso académico ha generado un drástico aumento en las inscripciones durante la última década. Como cada vez más familias de Denver regresan y permanecen en las escuelas de nuestra ciudad, DPS ha experimentado el mayor incremento en las inscripciones, de un 30 %, de todas las ciudades principales de los Estados Unidos. Hemos remplazado décadas de disminución en las inscripciones y recortes generales de presupuesto, con crecimiento y resultados e inversiones a futuro.

Lo que esto significa es que hemos cambiado totalmente la creencia generalizada sobre la educación pública. Durante demasiados años, la mayoría de este país pensaba que para tener acceso a la mejor escuela, sin importar si se era rico o pobre, había que dejar la ciudad y mudarse a los suburbios.

Pero los datos indican de manera contundente que, independientemente de los ingresos u origen étnico, los estudiantes lograrán un mayor crecimiento y progreso académico en DPS que en los excelentes distritos suburbanos que nos rodean. Este cambio es un buen augurio para el futuro de nuestra ciudad.

LO QUE HEMOS APRENDIDO SOBRE LAS ESTRATEGIAS QUE FUNCIONAN

Quiero hablar brevemente sobre las lecciones clave que hemos aprendido durante los últimos diez años y que las tomemos en cuenta cuando pensemos en los próximos pasos que debemos dar.

Primero, no existen atajos. Eliminar las diferencias de oportunidades tan arraigadas históricamente en nuestra sociedad requiere una labor muy ardua por parte de nuestras escuelas. Dicha labor requiere que creamos profundamente en todos nuestros estudiantes, que nos comprometamos con la justicia social, que estemos dispuestos a ser innovadores y que nuestros maestros, líderes escolares y profesionales de la educación cuenten con elevados niveles de destrezas y trabajo en equipo.

Debemos continuar desarrollando dichas cualidades y capacidades a lo largo del tiempo mediante un meticuloso compromiso para con el aprendizaje y la excelencia. Asimismo, debemos seguir innovando, aprendiendo, mejorando y descubriendo nuevas y mejores maneras de servir a nuestros estudiantes. Cuando el statu quo no funcione para nuestros niños, debemos cuestionarlo.

En la educación, es mucho más fácil eliminar y destruir que construir. Nuestros niños necesitan algo mejor y diferente. La construcción requiere de tiempo, compromiso y una visión a largo plazo que a menudo entra en conflicto con nuestra cultura política a corto plazo.

Segundo, nada es más importante que nuestra gente y nuestra cultura. Sin la gente y la cultura correctas, no hay plan de estudio ni metodología pedagógica que importen. Es por ello que el impulsor más importante de nuestro crecimiento ha sido la inversión en nuestra gente.

Por encima de todo, nos hemos centrado en la manera de ayudar a nuestros educadores a desarrollar las complejas destrezas necesarias para ser maestros, maestros líderes y líderes escolares eficaces, y para trabajar eficientemente en equipo. Como resultado, creo que contamos con los más firmes programas de capacitación para maestros y líderes escolares del país, basados en los valores fundamentales compartidos del Distrito.

Uno de los elementos clave de este esfuerzo ha sido nuestro programa de Liderazgo y colaboración docente, el mayor programa de este tipo del país. Este año, casi uno de cada diez de nuestros maestros enseña durante la mitad del día y dirige equipos de maestros durante la otra mitad. Esto hace que los equipos de maestros sean más sólidos, que nuestros mejores maestros desarrollen sus destrezas de liderazgo y que, a la vez, entrenen y ayuden a sus colegas a desarrollarse.

Tercero, somos mejores cuando trabajamos juntos. Debemos trabajar y aprender juntos para lograr nuestras metas. Los cambios que queremos, independientemente de cuan talentosa una persona sea, son demasiado difíciles de lograr de forma individual.

Nunca lograremos nuestras metas si nos centramos en todas las guerras civiles que nos frenan, ya sea que se trate de maestros contra directores, de escuelas contra el Distrito, de escuelas chárter contra el Distrito o del sindicato contra la administración. No somos ni debemos ser enemigos.

Denver es considerada un ejemplo a seguir a nivel nacional en lo que respecta a la colaboración centrada en la equidad entre el Distrito y las escuelas chárter. Existe total equidad entre las escuelas chárter y las administradas por el Distrito en lo que respecta a servir a los estudiantes con discapacidades y los que están aprendiendo inglés, y en lo relativo a las inscripciones, presupuesto y acceso a instalaciones escolares. Esto se traduce en mejores oportunidades para todos los estudiantes.

Cuarto, la excelencia académica y el enfoque en el niño como ser integral no se contradicen. Se complementan. En todos los niveles de grado nos hemos centrado en educar al niño como ser integral, lo que significa garantizar que los estudiantes no solo reciban sólidos apoyos académicos, sino también apoyos igualmente importantes de carácter socioemocional y de salud mental. Es por ello que hemos invertido tantos recursos en incrementar la cantidad de orientadores, trabajadores sociales, psicólogos y enfermeros escolares en nuestras escuelas.

Quinto, los padres son nuestros aliados más importantes. Para fortalecer esta alianza vital, hemos ampliado nuestro programa de visitas de maestros a casa de los padres de una escuela y un par de docenas de maestros a uno de los mayores programas de este tipo del país. Este año, más de mil maestros de más de cien escuelas realizaron más de 12,000 visitas a los hogares de los padres y tutores legales para hablar sobre la manera de trabajar juntos para apoyar a los estudiantes de la mejor forma posible. Tenemos que continuar ampliando este programa y todas las oportunidades para afianzar la alianza entre padres y maestros.

Por último, los recursos son importantes. Agradecemos muchísimo a los votantes de Denver por el apoyo brindado durante la última década a las iniciativas del bono e impuesto sobre la propiedad; sin embargo, Colorado no puede continuar estando tan por debajo del promedio nacional en lo que respecta a la financiación escolar. Debemos continuar trabajando con el gobierno estatal para incrementar la inversión en la educación pública a fin de ofrecer a nuestros niños mejore oportunidades y, a nuestros educadores, un nivel de compensación que atraiga y retenga a los mejores. Como se analiza más a fondo a continuación, estos recursos deben centrarse en nuestros estudiantes y escuelas de mayor necesidad.

AVANZAR CON LA EQUIDAD COMO NORTE

Aunque celebramos nuestros triunfos, estamos muy conscientes de que tenemos que progresar más y más rápidamente en lo concerniente a nuestros estudiantes de color. El legado de racismo y desigualdad en nuestro país ha generado obstáculos a las oportunidades para demasiados de nuestros jóvenes. Las diferencias de oportunidades en nuestras escuelas perpetúan las diferencias de oportunidades y la desigualdad en nuestra sociedad.

Hemos tomado muchas medidas para abordar dichas diferencias de oportunidades: ampliación del prescolar, aumento significativo del presupuesto para las escuelas de más necesidad, aumento de los incentivos para los directores y maestros de las escuelas con altos niveles de pobreza, y capacitaciones cruciales sobre los prejuicios y la educación con sensibilidad cultural. La evaluación honesta de nuestros datos indica claramente que dichas medidas no son suficientes.

Como comunidad, debemos afrontar más eficazmente el reto que presenta el hecho de que la equidad y la igualdad no son lo mismo. Aunque hemos hecho mucho (y más que cualquier distrito del que tenga noticia) por dirigir los recursos a los estudiantes de mayor necesidad, es claro que necesitan de apoyos mucho mayores para ser exitosos. En un mundo en que los recursos son limitados, este es un tema difícil y polémico; pero es necesario abordarlo para que la educación pública pueda cumplir con su misión.

Ante todo, esto significa que debemos unirnos como comunidad para exigir cambios más profundos en áreas cruciales, incluyendo:

  • Proveer muchos más recursos financieros y apoyos del Distrito a las escuelas con altos niveles de pobreza.
  • Fortalecer los apoyos, el reconocimiento y la compensación diferenciada a fin de que nuestros líderes escolares y maestros más talentosos sirvan en las escuelas con mayores niveles de pobreza.
  • Garantizar expectativas más elevadas para todos los estudiantes al abordar los prejuicios y estereotipos de manera abierta, al fortalecer la educación con sensibilidad cultural y al asumir claramente la responsabilidad en cuanto al desempeño.
  • Ofrecer más tiempo de aprendizaje (incluyendo escuela de verano y prescolar), más oportunidades de tutorías e instrucción en grupo pequeño, y apoyos sociales y emocionales de más magnitud para nuestros estudiantes en estado de pobreza.
  • Continuar incrementando la integración socioeconómica en nuestras escuelas para que los niños en estado de pobreza no se encuentren concentrados en las escuelas con altos niveles de pobreza.

Ninguna de estas medidas es fácil de lograr, pero son todas vitales para lograr nuestra visión compartida de El éxito de todos los estudiantes. La labor de tantos educadores de DPS ya es testimonio de la promesa de una sociedad justa. Cumplir con dicha promesa sigue siendo nuestra labor, y creo que lo lograremos.

Para concluir, deseo agradecer a nuestro Consejo de Educación por su liderazgo y alianza. También quiero agradecer a nuestros maestros, líderes escolares, personal de apoyo y equipo de liderazgo del Distrito por su notable pasión, compromiso y dedicación para con el éxito de nuestros estudiantes. Ha sido todo un honor trabajar con ustedes.

Pero sobre todo, les digo a todos nuestros estudiantes que creo profundamente en cada uno de ellos. Ellos me llenan a mí y a toda la ciudad de orgullo, agradecimiento y esperanza por nuestro futuro.

Atentamente.

Tom